Aún espero aquel día del cual me contaste, en el que vendría mi liberación. Aún no entendía de lo que hablabas, y ni siquiera ahora lo entiendo.
¿Liberación? Yo no soy esclavo, no tengo cadenas, puedo salir cuando quiera, pero no quiero.
¿Docilidad? No es un virtud que anhelo tener. Mi condición de incomprendido no me premite ser dócil ni esperar que lo sean conmigo.
No vivo en soledad como tú crees que vivo, Vivo en reflexión y análisis constante. Una reflexión de la cual a veces creo que me aprisiona.
Mi obra no es comprendida, ¿por qué espero aún que la entiendan? ¿por qué busco la comprensión de los seres humanos?
La futilidad y lo inmediato. Yo busco lo trascendente y me deleito en la eternidad, pero aún así no encuentro a quien deleitar con mi arte.
¿Es que la inmortalidad nos hace prisioneros de nosotros mismos?
Aquí estoy, ansiando que venga aquel día donde mi liberación llegue, ¿pero qué digo? ¿liberación? No, aún espero aquel día donde mi arte sea compendido, donde ustedes, humanos entiendan que tomar su vida es darles inmortalidad... pero se asustan de mi..."
Rebuscando entre mis cuadernos de ciclos pasados encontré este escrito mío... obviamente te habrás percatado que la gran influencia de Borges en mí y de lo mucho que me gustaba (y me gusta escribir). No, no me inspiro en mi vida, me meto en la vida del personaje y vislumbro sus necesidades, su forma de ver la vida, su sentir... muy a lo Woody Allen. El escrito es del 9 de junio del 2005. La imagen la tomé de aquí , exquisita obra de George Frederic Watts.



